El descubrimiento arqueológico del pan momificado
Durante la excavación del yacimiento arqueológico de Garimpo Prateado, realizada por el equipo del Laboratorio de Arqueología y Paleontología (LAP), se encontraron panes momificados de aproximadamente 80 años de antigüedad. El yacimiento arqueológico, ubicado en la Serra de São Francisco, en Senhor do Bonfim, Bahía, es una zona poco documentada, situada en una región rural y semiárida del noreste de Brasil durante la Segunda Guerra Mundial.
La extracción de cristales de cuarzo durante la guerra
La mina Prateado era responsable de la extracción de cristal de cuarzo, un mineral estratégico para la tecnología de las comunicaciones. Durante la guerra, toda la producción se vendió a Estados Unidos, ya que Brasil exportaba minerales estratégicos a los países aliados en el conflicto mundial.
El descubrimiento de los panes durante la excavación.
Durante los estudios arqueológicos, el equipo de Uneb halló una zona que se utilizaba como campamento minero, con restos de botellas y enseres domésticos. Además, una panadería del campamento minero, ahora en ruinas, reveló hogazas de pan momificadas conservadas entre sedimentos mezclados con cenizas del antiguo horno.
La rareza del hallazgo arqueológico
Según la investigadora Cristiana Santana, los panes momificados son un hallazgo muy raro en la arqueología. Estos panes fueron desechados entre las cenizas del horno de panadería, lo que provocó su desecación y posterior momificación natural. Los panes excavados se asemejan a los panes que aún se venden en la región, conocidos como "pan de cesta" o "pan amasado con los pies", pero son más pequeños debido a la deshidratación y la pérdida de volumen.
El contexto histórico de la mina de oro y plata
Gilmar Silva, estudiante de maestría del Programa de Posgrado en Ecología Humana y Gestión Socioambiental (PPGEcoH) de la UNEB, informa que la mina estaba habitada por mineros que vivían en condiciones precarias, sin siquiera servicios básicos de saneamiento. Un brote de meningitis afectó a un gran número de trabajadores, lo que provocó el cierre de la mina. Actualmente, los artefactos arqueológicos, incluyendo los panes momificados, son la última evidencia de esta historia que tuvo lugar en el sertón semiárido de Bahía.